Se acabó el fuero, comienza la justicia

* FGE no distingue colores partidistas.

* MC no se puede victimizar, son investigaciones sumamente delicadas.

Por Iván Calderón

Esta tarde el Congreso de Veracruz retiró el fuero a los alcaldes de Ixhuatlán del Sureste y de Úrsulo Galván. Y desde ese momento dejaron de contar con esa protección constitucional y podrán enfrentar, como cualquier ciudadano, las investigaciones que existen en su contra.

Y aquí conviene poner las cosas en su justa dimensión.

Este no es, como algunos pretenden venderlo, un asunto de colores partidistas. Es un asunto de legalidad y punto.

Es profundamente irresponsable que Movimiento Ciudadano (de donde son emanados los ediles) intente convertir casos de esta gravedad en una bandera de persecución política. Pues no estamos hablando de diferencias ideológicas, de una disputa electoral ni de una simple falta administrativa.

Estamos hablando de investigaciones relacionadas con hechos sumamente delicados, entre ellos la desaparición de personas.

Frente a eso no cabe la victimización.

Si la Fiscalía acusa, tendrá que probar sus señalamientos ante los tribunales. Si los ahora exalcaldes son inocentes, tendrán todas las garantías constitucionales para defenderse. Para eso existen el debido proceso y la presunción de inocencia.

No obstante, una cosa es defenderse jurídicamente y otra muy distinta intentar esconderse detrás de un partido político.

Quienes hoy hablan de “persecución política” tendrían que explicar entonces por qué la Fiscalía también ha ejercido acciones penales contra personajes vinculados con Morena, PAN y otros partidos.

Ahí están los hechos: el exalcalde de Atoyac, identificado con Podemos y simpatizante de Morena, fue vinculado a proceso por presunto homicidio doloso calificado; familiares del exalcalde panista de Coxquihui fueron detenidos durante cateos ministeriales; un familiar del alcalde panista de Naolinco permanece en prisión preventiva por hechos relacionados con un accidente vial que dejó personas fallecidas y lesionadas; y en Tihuatlán fue detenido el hermano de una delegada regional del Gobierno Federal emanada de Morena por presuntos delitos contra la salud, cohecho y contra las instituciones de seguridad pública.

La ley, cuando se aplica sin distingos, no pregunta de qué partido eres. Pregunta qué hiciste.

Movimiento Ciudadano debería dejar a un lado el discurso fácil y apostar por el Estado de Derecho. Ningún partido se fortalece protegiendo a sus militantes frente a investigaciones penales; se fortalece respetando a las instituciones y permitiendo que cada persona responda por sus actos.

Y si los hechos son factos: la Fiscalía ha ido contra personajes relacionados con Morena, PAN, Podemos y ahora Movimiento Ciudadano. ¿Dónde está entonces la persecución política?

Lo que existe es una institución que, ha demostrado que las investigaciones no distinguen colores.

Lo que algunos llaman persecución, en realidad se llama perder el privilegio de esconderse detrás de un cargo público.

Esperemos pues los temas legales y que los alcaldes ya desaforados no cometan la imprudencia de irse de “pelada”.

@IvanKalderon