| NAHLE: RESILIENCIA Y ALTURA POLÍTICA ANTE ATAQUES

Pablo Jair Ortega

Veracruz se ha caracterizado por ser un estado de mucha jiribilla política: muchas opiniones, muchos actores, y porque es una de las entidades con mayor peso electoral del país. 

A esto se suma el próximo proceso electoral, que inicia el 10 de septiembre y seguramente elevará la intensidad del debate, así como la grilla en los cafés y la “declaracionitis”.

Si algo suele crecer en estos periodos —además de las propuestas y las disputas— es la crítica, las calumnias, el golpeteo y los ataques personales.

En las últimas dos semanas —conforme se acerca el periodo electoral— la gobernadora Rocío Nahle ha estado en el centro de esa discusión, en voz de actores y personajes de muy poca moral pública, algunos muy siniestros y corruptos venidos a menos que de la calumnia pasaron a las groserías.

Todo parte desde aquí: la gobernadora es una figura relevante dentro de Morena; es fundadora del movimiento y artífice en la construcción política del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, proyecto que hoy encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.

Frente a esta situación, Doña Rocío ha decidido no entrar en el juego de la provocación.

“Yo no tengo que caer en provocaciones ni bajar a un nivel al que quisieran llevarme”, dijo este lunes sobre los señalamientos de algunos comentaristas y medios nacionales.

Una semana antes ya había fijado su postura sobre los cuestionamientos de muy bajo nivel que han llegado incluso a rayar en lo personal y familiar: “cada quien es libre de opinar lo que quiera, pero no tiene derecho a injuriar, a difamar”.

Y si bien en una democracia el poder tiene que estar bajo escrutinio y los medios tienen todo el derecho de preguntar, investigar y cuestionar, eso no significa que la vida pública deba convertirse en terreno libre para la descalificación personal.

Pero más allá de estas embestidas diarias (especialmente en redes sociales, donde el odio se desborda gracias al anonimato y la lejanía), hay un elemento que no debe perderse de vista: Rocío Nahle ha demostrado que es una mujer fuerte y firme gobernando.

Y es que tradicionalmente, las mujeres que llegan a posiciones de poder en México suelen enfrentar un escrutinio que va más allá de sus decisiones. Se cuestiona su carácter, su tono, su vida privada, su familia, su patrimonio y hasta la manera en que responden a adversarios.

La exigencia de rendición de cuentas es necesaria y debe ser igual para todos; pero convertir los estereotipos de género en una herramienta para desacreditar a una mujer en el poder, es otra cosa.

No obstante, su prioridad, ha dicho, está en el trabajo de base, el trabajo en el territorio. Porque mientras en redes y medios pueden discutirse escenarios y narrativas fantasiosas, la mandataria ha decidido responder con una obra terminada, una comunidad atendida, un empleo generado, un servicio que llega, una inversión que se concreta o una actividad económica que se recupera.

Trabajo mata grilla, dirían por ahí… Y nunca va a faltar la grilla: es el deporte preferido en Veracruz de quienes se jactan de ser líderes de opinión o de grupos políticos.

“Piensan que con golpeteo nos van a manchar con la gente, pero para mí lo más importante es el trabajo de base, el trabajo en el territorio. En este momento les estoy respondiendo a todos los veracruzanos y veracruzanas y no voy a caer en provocaciones”, expresó la mandataria en su conferencia de este lunes.

En este sentido, Doña Rocío ha tenido el temple para entender qué discusiones merecen tiempo y cuáles no, pues refirió: “tenemos que ser muy listos, muy inteligentes para no engancharnos con cualquier tipo de provocaciones”.

Puede parecer una respuesta sencilla, incluso superficial para algunos, pero quizá no hay manera más elegante de responder: “ante todo soy una dama y yo he dicho que como dama yo no tengo que caer en provocaciones ni bajar a un nivel al que quisieran llevarme”.

Así, contundentemente, dijo que no se va a enganchar de ninguna manera con ningún misil que le lancen desde la oscuridad, los estrategas mediáticos contra la 4T: “Yo tengo que trabajar y cuidar el nivel político, la investidura como gobernadora de Veracruz”.

Y es que con una mujer que ocupa un espacio de poder, la resiliencia adquiere además una dimensión de género, porque nunca antes una mujer gobernante ha sido tan atacada como ocurre en estos días. Pareciera que los adversarios están con una rabia incontrolable. 

No se nos debe olvidar el momento que se está viviendo y que es el inicio de una historia encabezada por dos mujeres fuertes y resilientes como Rocío Nahle y Claudia Sheinbaum.

Así que, estimado y único lector, usted sabrá si se deja llevar por la inercia de las mentiras y de los intereses políticos o se informa y se suma al trabajo que se realiza por Veracruz, que día a día valida el proyecto de la gobernadora, mientras los de enfrente no se cansan de tirar serpentinas y lodo porque es lo único que tienen para “hacer política”.

LOS INGENIOS Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL

Veracruz es un estado con una tradición histórica en la industria cañera. No hay que olvidar que fue en Santiago Tuxtla, en la ribera del río Tepango, donde Hernán Cortés, en 1524, fundó el primer trapiche llamado Tepeaca. Con altas y bajas, la fiebre del oro dulce ha traído épocas de bonanza económica para el estado.

Veracruz ocupa el primer lugar a nivel nacional en producción. En este escenario es natural que la gobernadora Rocío Nahle García se haya preocupado por el anuncio del Grupo Porres del cierre de su ingenio San Pedro, ubicado en el camino vecinal Lerdo-Saltabarranca, en la región de Los Tuxtlas.

Y más que preocupación era su obligación entender lo que estaba pasando con esa fábrica, generadora de empleos y motor de la economía regional: “Los ingenios tienen una responsabilidad y actividad social”, dijo de manera firme y contundente. “Al momento que me entero que el de San Pedro quiere cerrar, por supuesto que me preocupó y ocupó”.

Explicó que buscó a los empresarios del Grupo Porres para conocer la situación y sobre todo para saber qué opciones se tenían. También escuchó a trabajadores del ingenio y a productores de toda la región.

“Al tener el panorama completo dije: nosotros no podemos cerrar ese ingenio, porque se va a quedar esa parte de Los Tuxtlas y de la Cuenca prácticamente sin actividad económica. Tenemos que hacer algo: esa es mi responsabilidad”, indicó.

A la par de estas acciones, la gobernadora Rocío Nahle García le informó de la situación a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y ella le dio instrucciones de manera inmediata a la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en México, la ingeniera Columba Jazmín López Gutiérrez, quien esta misma semana estará en tierras veracruzanas para atender el asunto.