HASTA EL MOMENTO, MEDIO MILLÓN DE VOTOS DE VENTAJA PARA ROCÍO NAHLE

Han pasado ya 15 días desde que iniciaron las campañas a la gubernatura de Veracruz y, de acuerdo a las encuestas (las serias, no las que se inventan los desesperados), Rocío Nahle sigue arriba en las preferencias.

Debe decirse que todavía faltan días importantes para este tiempo de campaña, como lo son los dos debates programados en Boca del Río y Xalapa. Ahí se confrontarán los dos candidatos y medirán fuerzas.

No obstante, he estado oyendo programas de análisis posteriores al debate de los candidatos a la Presidencia y casi todos coinciden en que difícilmente estos encuentros revierten significativamente los números que ya están definidos a mes y medio de la elección.

Quizás al único que sí le costó no ir y fue un error en su campaña en 2006, fue a Andrés Manuel López Obrador; aún así esos comicios quedaron marcados como fraude electoral con números muy cerrados. Posteriormente, AMLO aprendería la lección y asistió a aquel cuando llamó “Ricky Riquín Canallín” al entonces candidato Ricardo Anaya. Eso terminó por fortalecer al hoy jefe del Ejecutivo.

Se reitera: aún así es difícil que se cambien las tendencias que han venido dándose en las encuestas, especialmente con tan amplia ventaja.

Lo que sí se ha observado en el comportamiento de los números, es que la muy amplia ventaja se ha ido cerrando.

Polls.Mx, por ejemplo, del portal Político, tiene un compendio de encuestas donde la mayoría coincide en que la candidata de Morena a la gubernatura supera con facilidad a su contrincante José Yunes Zorrilla por 14 puntos en promedio, pero en su historial marca que hace unos meses, antes de empezar la precampaña, era arriba de 20 puntos.

El más reciente corte del 10 de abril de dicha empresa mantiene a Rocío en 54% en las preferencias y a Yunes con 39%.

Si tomamos como referencia la participación de la votación anterior (que tuvo un 65%, número que proyecta el Organismo Público Local Electoral para este 2024), estaríamos hablando de que esperan la participación de 3 millones 831 mil 376 votantes de una lista nominal de 5 millones 894 mil 425.

Así, en teoría, cada punto porcentual representa algo así como 38 mil 313 votos.

Hasta el momento –según las cifras de Polls.Mx– Rocío Nahle tendría el respaldo del 54% de esos casi 4 millones de potenciales votantes y tendría poco más de 2 millones de votos que la convertirían en gobernadora electa (2 millones 044 mil 937, según las matemáticas).

Si así fuese la participación, Nahle no sólo se convertiría en la primera mujer gobernadora, sino la primera aspirante en rebasar los dos millones de votos. Todo depende del nivel de participación ciudadana el día de las elecciones.

Es evidente que para Rocío Nahle es importante mantener esa ventaja de dos dígitos, porque significaría un triunfo aplastante en contra de los partidos de oposición.

Nahle, según las cuentas hechas por este autor, tendría hasta el momento 536 mil 382 votos de ventaja –medio millón, si gusta redondearle– sobre José Yunes, quien con su 39% apenas alcanzaría el millón 494 mil 236 votos de la lista nominal, suponiendo el porcentaje de participación del 2018 (se convertiría en el opositor más votado en la historia, pero no le darían los números para alcanzar a Nahle).

Es decir, Pepe Yunes tendría una labor titánica para remontar ese medio millón de votos en mes y medio.

Un escenario, creo yo, catastrófico para la candidata, sería que la ventaja se redujera a un número como ocurrió en 2018. 

Otra vez, si tomamos como referencia la elección pasada, vemos que Cuitláhuac García Jiménez ganó la elección con 6 puntos de diferencia, un margen amplio, pero no apabullante (como se esperaría con doble dígito) con una diferencia de alrededor de 200 mil votos sobre su más cercano competidor, Miguel Ángel Yunes Márquez.

Ya tener menos de 6 puntos debería entonces preocupar al búnker de Nahle.

Debe recordarse que en 2018, Rocío Nahle tuvo más votos que el propio Cuitláhuac al competir –junto a Ricardo Ahued, un aliado muy valioso– para el Senado de la República. En ese entonces, Ahued y Nahle tuvieron un millón 820 mil 499 votos (que representaban el 48% de la votación); Cuitláhuac tuvo un millón 667 mil 239.

Tampoco debe dejarse de lado el efecto AMLO que ayudó a muchos candidatos en ese entonces. Analistas y periodistas serios con los que he platicado, coinciden en que en esta elección la figura del hoy presidente seguirá siendo un referente importante y también influirá.

A eso súmese (ya lo habíamos comentado en una columna anterior) el “Efecto Sheinbaum” que se ha ido consolidando por la desastrosa campaña presidencial de la oposición en la persona de Xóchitl Gálvez; en este sentido, es muy probable que la votación de la ex jefa de Gobierno “contagie” el entusiasmo por la gubernatura y también afecten a la oposición los desaciertos de Xóchitl.

Esto será histórico: la primera presidenta y la primera gobernadora.

Finalmente, también habrá qué ver la operación electoral el día de los comicios, porque esto de la campaña, los sombrerazos, los tuitazos, las denuncias que nunca llegan a nada, etc., sólo forman parte de una romería de mercado que quizás sea muy enriquecedora mediáticamente, pero que finalmente deriva en cómo se vigilará la elección.

En resumen: Nahle lleva una ventaja todavía muy amplia, aparentemente de alrededor de medio millón de votos sobre su más cercano competidor. Algo muy, pero muy complicado de remontar.

Pero a ver qué pasa. En una de esas hasta le hacen brujería; pero de que andan feroces, rabiosamente misóginos en la oposición, así andan.

ARROPADA POR MILES EN CIUDAD MENDOZA, CUNA DEL SINDICALISMO 

Desde Ciudad Mendoza, cuna del sindicalismo mexicano, se escuchó duro y fuerte el discurso de Rocío Nahle contra sus adversarios, quienes -aseguró- le apuestan más a la mentira, al golpeteo y a la manipulación, que a la propuesta. 

“En el 2015, cuando yo era diputada federal por Coatzacoalcos, y mi contrincante del PRIAN era senador por Veracruz, Enrique Peña Nieto presentó la iniciativa del gasolinazo para que cada semana o cada mes subiera la gasolina. Y él (José Yunes) votó a favor. Y los únicos que votamos en contra fuimos los diputados de Morena. Pero eso no es todo, porque presentaron la iniciativa para privatizar y entregar el petróleo y la electricidad a privados y extranjeros. Y él (José Yunes) votó a favor. También presentaron la iniciativa para privatizar la educación y él (José Yunes) votó a favor”, sostuvo la candidata morenista a la gubernatura ante miles de hombres y mujeres que llenaron la plaza pública del municipio mendocino, en donde jamás ha gobernado el PAN y en donde los hermanos Sergio y Héctor Rodríguez Cortés operaron fino para cobijar políticamente a la ex titular de la Sener.

En este magno evento, en donde prevaleció la asistencia de mujeres, se le vio de buen ánimo a la aspirante morenista a la primera magistratura del estado, quien ya encarrerada en su discurso, de manera fuerte y clara, también se refirió a los miembros del Clan Yunes:

“Aquí en Veracruz hay igualdad. Y aunque algunos se creen reyezuelos, que piensan que es su reino, su imperio, pues les vamos a dar una lección, porque el 2 de junio vamos a ganar. El triunfo es nuestro. Vamos a ganar porque nosotros tenemos propuestas, nosotros tenemos trabajo, y porque lo que hoy está en juego son dos proyectos: el que representamos nosotros, la transformación que ya inició Andrés Manuel López Obrador, o lo mismo que estuvo por más de 35 años: el PRIAN, que nos tuvieron al pueblo de México con una lápida. Son unos corruptos y unos traidores”.

“¡Fuera, fuera!” fue la reacción de la multitud ante las palabras de Nahle, quien fue evidente que se sintió como en su casa al estar arropada en un municipio que justo hace 20 años fue ganado electoralmente por la izquierda en la persona de Sergio Rodríguez Cortés.