Veracruz: cuando la promoción da resultados
Por: Luis Ramírez Baqueiro
“Quien de repente se enfurece, es tonto. Quien es prudente, disimula el insulto”. – Salomón.
Durante años, Veracruz fue un gigante turístico que parecía condenado a vivir de sus recuerdos. Su riqueza cultural, gastronómica, histórica y natural era incuestionable, pero la promoción institucional carecía de continuidad, visión estratégica y objetivos claros. Hoy, sin embargo, comienza a consolidarse una realidad distinta: Veracruz está de moda, y no por casualidad.
Recuerdo perfectamente aquel 1 de diciembre de 2024, durante la toma de protesta de la gobernadora Rocío Nahle García. Desde el Congreso del Estado se anunció una estrategia que para muchos sonó ambiciosa: generar eventos permanentes, prácticamente uno cada mes, para dinamizar la economía, fortalecer el turismo y reposicionar a Veracruz en el escenario nacional e internacional. No faltaron los escépticos que calificaron el planteamiento como una promesa más de las que suelen adornar los discursos de inicio de administración.
A año y medio de distancia, los resultados comienzan a hablar por sí mismos.
Lo ocurrido este fin de semana con el Salsa Fest representa una muestra contundente. Las cifras preliminares hablan de entre 230 mil y 250 mil asistentes en una sola jornada. Hoteles con ocupación prácticamente total, vuelos saturados, corridas de autobuses agotadas y una intensa actividad comercial en restaurantes, comercios y servicios turísticos de toda la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
Más importante aún: saldo blanco.
En tiempos donde los eventos masivos suelen estar acompañados de noticias sobre incidentes o problemas logísticos, Veracruz logró demostrar capacidad organizativa, coordinación institucional y seguridad para recibir a cientos de miles de visitantes provenientes de distintas entidades del país e incluso del extranjero.
Pero el Salsa Fest no es un hecho aislado.
La estrategia se complementa con iniciativas como el Yolpaki, la Cumbre Tajín, la presencia permanente de Veracruz en ferias turísticas nacionales e internacionales, las campañas de promoción bajo la marca “Veracruz está de Moda” y actividades locales como los Jueves Musicales en Xalapa, que han logrado recuperar espacios públicos para la convivencia familiar.
Lo verdaderamente relevante es que esta política pública entiende algo que durante mucho tiempo se subestimó: la cultura y el entretenimiento también son herramientas de desarrollo económico.
Cada visitante que llega consume alimentos, utiliza transporte, ocupa habitaciones de hotel y genera empleos directos e indirectos. Cada festival exitoso fortalece la identidad colectiva y proyecta una imagen positiva de la entidad. Cada evento bien organizado envía un mensaje de confianza para futuros inversionistas y promotores.
Existe además un componente social que merece destacarse. En una época marcada por la polarización, la incertidumbre económica y las tensiones cotidianas, ver a miles de familias reunidas en un espacio público disfrutando de la música, la cultura y la convivencia representa algo más profundo que una simple fiesta.
La felicidad también es un indicador social.
Que niñas, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores puedan acceder gratuitamente a espectáculos de calidad fortalece el tejido comunitario y democratiza el acceso a la cultura. Particularmente para los jóvenes, estos eventos ofrecen alternativas sanas de recreación y esparcimiento alejadas de dinámicas que durante años preocuparon a las autoridades y a las familias.
Por supuesto, aún existen enormes desafíos en materia de infraestructura, conectividad, servicios y promoción regional. Pero negar que Veracruz vive hoy uno de los momentos más dinámicos de su industria turística sería cerrar los ojos ante una realidad evidente.
Porque cuando los hoteles se llenan, los restaurantes trabajan a su máxima capacidad, los aeropuertos registran alta demanda y cientos de miles de personas salen a las calles para celebrar en paz, la promoción deja de ser propaganda.
Se convierte en desarrollo.
Y eso, guste o no a los detractores permanentes, es exactamente lo que comienza a suceder en Veracruz.
Al tiempo.
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“X” antes Twitter: @LuisBaqueiro_mx