Yamiri Rodríguez Madrid

Es una pena la racha de malos gobernantes que ha tenido el Pueblo Mágico de Coatepec. Nachito Luna empezó con muchas ganas, pero meses después, pese a la juventud, se quedó sin gas y son los habitantes y visitantes quienes pagan las consecuencias. Basta con darse una vuelta para constatar cómo tiene al municipio.

De entrada, la imagen de Coatepec está por los suelos. El camellón del bulevar constantemente está enmontado y las glorietas abandonadas. La que está en la salida hacia Xico parece terreno baldío y eso que es paso obligado hacia el Libramiento y hacia el otro Pueblo Mágico.   Hay basura por las calles y, aunque si bien eso es de la gente cochina, sin educación, debería tener cuadrillas atentas a estos temas.

El centro es una anarquía, más en fines de semana.  No ha tenido la mano firme para poner en orden al ambulantaje. Mientras locatarios del mercado pagan sus cuotas, ya les cerró una calle por una obra y todo alrededor hay camionetas vendiendo lo que a usted se le ocurra. Pero el ambulantaje fomentado por Nachito está incluso afuera de las plazas, como Santa Cecilia y hacia Xico: ha hecho cerrar a establecidos y propicia la informalidad.

A eso súmele el terrible estado de las calles, llenas de baches; sin gestión alguna para la urgente reparación del bulevar, sin obra pública realmente importante. Ya hablaremos en una próxima entrega de qué es lo que supuestamente está haciendo con los 154 millones 51mil 276 pesos que tiene de presupuesto para este 2026 en 88 obras y acciones y simplemente no se ven por ningún lugar.

Pero Nachito no supervisa ni el trabajo de sus empleados. Le cito un ejemplo. En el módulo de Cartillas hay un trabajador de nombre, Rafael Ortiz, que saca sus frustraciones y fobias con los jóvenes que llegan a tramitar su cartilla.  Ejerciendo su “poder del sello”, los hace dar vueltas y vueltas poniendo n cantidad de peros. Sin ser psicólogo, ni nada por el estilo, con “solo verlos” puede determinar si son o no de Coatepec, si tienen “x o y personalidad para hacer o no hacer cosas” y su trato depende del código postal, si son de los fraccionamientos saca sus complejos; todo esto, porque, insisto, Nachito no se entera ni de lo que pasa junto a su oficina. Y como el burócrata Rafa Ortiz, que se siente todo poderoso, tiene lleno el municipio.

Y debe ser el único presidente municipal de Morena que no chambea en fines de semana. Tan cansado debe estar que lo único que se sabe que hace es su mañanera de los lunes, la cual junta más gente un perrito atropellado que su ejercicio de transparencia.  Mientras a su homólogo xiqueño lo vemos organizando jornadas de limpieza y muchos eventos y a la alcaldesa de Xalapa no le falla un solo tequio, Luna va de tumbo en tumbo, de escándalo en escándalo.

Pero eso sí, Nachito anda como pepita en comal, con delirios de grandeza, creyendo que él va a poner a los candidatos de su partido al distrito; si no puede poner orden, menos va a estar influyendo en las listas.

Al paso que va, a Nachito Luna ya se le puede comparar con su antecesor, Raymundo Andrade; si sigue así lo va a superar como el más gris.  Pobre Coatepec.

@YamiriRodriguez