¿Y qué hacemos cuando llegan al bachillerato?
PISA muestra las brechas; la Educación Media Superior tiene que decidir qué hacer con ellas.
PISA 2025 volvió a colocar frente a México una realidad difícil de ignorer, apenas alrededorde tres de cada diez estudiantes mexicanos de 15 años alcanzaron al menos el nivel 2 en matemáticas. En lectura y ciencias lo consiguió aproximadamente la mitad, el dato es grave, pero quizá la pregunta más importante no sea otra vez en qué lugar quedó México, es ésta: cuando un joven llega al bachillerato sin dominar aprendizajes fundamentales, ¿quién se hace cargo de que los recupere, qué hace concretamente y cómo sabemos si funcionó? PISA no diagnostica a cada joven que entra a una escuela de Veracruz. Evalúa una muestra de estudiantes de 15 años y permite observar problemassistémicos, por eso sería incorrecto afirmar que siete de cada diez estudiantes que ingresan a nuestros bachilleratos no saben matemáticas, lo que sí podemos afirmar es que una proporción muy importante de jóvenes mexicanos llega a la edad de transición hacia la Educación Media Superior con dificultades para utilizar aprendizajes fundamentales de manera autónoma, esa es la alarma, después necesitamos mirar a quienes efectivamente llegan al bachillerato y para eso ya tenemos información.
La Evaluación Diagnóstica al Ingreso a la Educación Media Superior, EDIEMS, busca identificar los aprendizajes esenciales con los que llegan quienes ingresan al BachilleratoNacional, además, contempla una segunda observación mediante Postest después de acciones de fortalecimiento, en Veracruz, distintos subsistemas generan también información de ingreso, CECyTEV trabaja con Test y Postest. CONALEP Veracruz participa institucionalmente en EDIEMS. Los subsistemas federales cuentan con la plataforma nacional. La Dirección General de Bachillerato estatal aplica su propia evaluación diagnóstica durante el proceso de ingreso y la Secretaría de Educación de Veracruz dispone, a través de UPECE, de experiencia acumulada en evaluación y utilización de resultados, así que el problema no parece ser que Veracruz carezca de información, elproblema puede estar en lo que ocurre después.
En Educación Básica, UPECE tiene una lógica especialmente interesante, los resultadosde la evaluación inicial generan reportes para escuela y docentes, permiten identificar aprendizajes consolidados y áreas a fortalecer y deben alimentar la planeación y losprogramas de mejora, existe incluso SABER, un sistema pensado para organizar y compartir esa información, la evaluación no termina cuando se obtiene un puntaje, la información regresa a quienes pueden actuar y aquí aparece un contraste importante con la Dirección General de Bachillerato Estatal, la DGB sí evalúa, sí cuenta con estructura técnica y sí supervise, lo que no hemos localizado públicamente es el mecanismo que convierta esa información diagnóstica en devolución a las escuelas, ajuste de planeación, intervención y seguimiento, lo que sí está claramente documentado es el uso del resultado para ordenar aspirantes, asignar espacios y realizar procesos de ubicación. Entonces la pregunta es inevitable: ¿la evaluación diagnóstica de la DGB funciona también como diagnóstico pedagógico o termina utilizándose fundamentalmente como mecanismode ubicación? La diferencia importa, si la DGB sabe que una generación llega con determinadas dificultades en matemáticas, comprensión lectora o ciencias, tendríamos que poder responder: ¿los planteles reciben esa información?, ¿la conocen las academias?, ¿se utiliza para modificar las primeras planeaciones?, ¿se diseña alguna intervención?, ¿se vuelve a observar después si hubo progreso? Hasta ahora no hemos localizado evidencia pública suficiente que permita reconstruir ese circuito complete, eso no significa afirmar que ninguna de esas acciones ocurra. Significa algo más preciso: no encontramos evidenciapública de un mecanismo institucional que garantice que ocurra, el maestro no debería volver a descubrir solo lo que el sistema ya sabia, imaginemos la trayectoria, un joven termina secundaria es evaluadoingresa al bachillerato, es evaluado nuevamente, llega al salón, semanas más tarde, su maestro descubre que tiene dificultades para comprender un texto, interpretar información o resolver un problema matemático básico, entonces intenta atenderlas, pero quizá el sistema ya conocía esa dificultad desde antes, ahí estamos perdiendo algo más que información.
Estamos perdiendo tiempo pedagógico. Lo preocupante no sería que Veracruz carezca de información sobre sus estudiantes. Sería que la produzca, la almacene y permita que cada maestro vuelva a descubrir en solitario lo que el sistema ya sabia, elproblema comienza cuando la información deja de viajar, la responsabilidad comienzadespués del resultado, PISA debería servir para algo más que comparar países, suverdadero valor está en obligarnos a preguntarnos qué hacemos cuando reconocemos unabrecha, el bachillerato no puede elegir con qué aprendizajes recibe a sus estudiantes, perosí puede decidir qué hace después de recibirlos, no se trata de culpar a la secundaria, tampoco de responsabilizar a un plantel por todos los rezagos acumulados durante la trayectoria de un estudiante, se trata de algo mucho más razonable: responsabilizar al sistema por lo que hace después de conocer la necesidad, reconocer, responder, volver a observer, aprender, modificar. No preguntar solamente: ¿aplicaste la evaluación? Sino: ¿qué hiciste después de conocer el resultado? Veracruz ya tienecasi todas las piezas
El Plan Veracruzano de Desarrollo 2025–2030 ya contempla monitorear el aprovechamiento escolar, identificar áreas de oportunidad, intervenir tempranamente y reducir brechas de aprendizaje, UPECE tiene capacidad para analizar resultados, la Subsecretaría de Educación Media Superior y Superior tiene capacidad de coordinación, COMPI trabaja en profesionalización docente y directive, los distintos subsistemas tienenplanteles, docentes y estructuras académicas, no parece necesario crear otra dependencia, ni otra Plataforma, ni otra gran evaluación, lo que hace falta es conectar capacidades que ya existen.
Podría comenzar con cinco preguntas para cada plantel y subsistema: ¿quéencontramos?, ¿qué hicimos?, ¿a quién atendimos?, ¿qué cambió?, ¿qué vamos a modificar? A nivel plantel, la meta sería simple: que ninguna escuela termine el primer semestre sin saber cuáles fueron las principales brechas con las que ingresaron sus estudiantes, qué hizo para atenderlas y qué progreso observó. A nivel estatal: que Veracruz termine el ciclo escolar pudiendo identificar qué brechas fueron más recurrentes, qué intervenciones mostraron resultados prometedores, dónde persistieron las mayores dificultades y qué deberá modificarse para la generaciónsiguiente. No se trataría de elaborar rankings un plantel que recibe estudiantes con mayores brechas puede realizar un enorme trabajo académico y aun terminar con resultados absolutos menores que otro que partió de condiciones más favorables, por esonecesitamos observar progreso ¿Desde dónde comenzaron?, ¿Cuánto avanzaron?, ¿Quéhicieron para lograrlo? Cuando escuelas semejantes obtengan progresos distintos, la respuesta no debería ser premiar a una y exhibir a la otra, debería ser investigar ¿Qué hizouna?, ¿Qué condiciones tuvo? ¿Qué puede aprender el resto? Ahí empieza a existir un sistema educativo que aprende.
UPECE obtiene información al final de Educación Básica, los subsistemas vuelven aevaluar al ingreso a Educación Media Superior, si durante varias generaciones aparecenlas mismas dificultades, esa información debe regresar a secundaria, no para buscarresponsables, para construir continuidad ¿Qué dificultades persisten al terminarsecundaria?, ¿Cuáles siguen presentes al comenzar el bachillerato?, ¿Cuáles logranrecuperarse durante el primer semestre? Por primera vez podríamos mirar la transición no como dos niveles separados, sino como una trayectoria de aprendizaje y quizá ahí está una de las preguntas que Veracruz debería empezar a hacerse: ¿cuántas veces necesitamosdescubrir la misma brecha antes de convertirla en una decisión? PISA puede decirnoscada tres años que tenemos una brecha, Veracruz no necesita esperar tres años para saber si hizo algo con ella, la generación 2026 ya está en las aulas, ya está siendoevaluada, el sistema está produciendo información.
La pregunta es qué ocurrirá ahora con ella, porque una evaluación sólo se vuelve educativa cuando la información llega hasta quien puede actuar, la intervención produce una nueva evidencia y esa evidencia cambia una decision, eso es lo que tendría que hacerVERACRUZ APRENDE: impedir que cada escuela vuelva a descubrir sola lo que elsistema ya sabia y dentro de un año deberíamos poder hacer una pregunta mucho más importante que en qué lugar quedó México en PISA: ¿qué hicimos con los jóvenes que llegaron con esas brechas? Si Veracruz puede responderlo con evidencia, habrá comenzado a aprender también como sistema.
TQH 19 · 1