Salud en Veracruz: las plazas abren la puerta, la atención dará el veredicto.

Por: Luis Ramírez Baqueiro

“La medicina es una ciencia social, y la política no es otra cosa que medicina a gran escala”. – Rudolf Virchow.

Un sistema de salud no se reconstruye con discursos, pero tampoco se rescata sin médicos. Detrás de cada consultorio vacío, cada especialidad ausente y cada paciente obligado a trasladarse durante horas, existe una decisión pública pendiente. Por eso, ampliar la formación de especialistas merece reconocimiento, aunque todavía falte convertir ese esfuerzo en atención oportuna.

La gráfica de la Secretaría de Salud presentada este lunes 26 de octubre ofrece elementos para discutir con cifras: las nuevas plazas para residencias médicas pasaron de 8 mil 333 en 2019 a 18 mil 926 en 2026. Son 10 mil 593 lugares adicionales: un incremento cercano al 127 por ciento.

Conviene precisar qué significa ese avance. Se trata de espacios para formar especialistas; no equivalen automáticamente a contrataciones permanentes ni a médicos adicionales atendiendo desde mañana. La diferencia importa porque una política seria debe sostenerse en datos correctamente interpretados.

También corresponde distribuir los méritos con rigor. El mayor salto de la serie ocurrió entre 2020 y 2021, cuando las plazas aumentaron de 10 mil 225 a 18 mil 962, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Con Claudia Sheinbaum, la gráfica muestra continuidad y un crecimiento moderado: de 18 mil 558 en 2024 a 18 mil 926 en 2026, es decir, 368 espacios más, aproximadamente dos por ciento.

El gobierno actual tiene, entonces, una responsabilidad concreta: consolidar la expansión heredada y conseguir que sus resultados lleguen a los hospitales donde hacen falta especialistas. La cifra de 2026, además, permanece ligeramente por debajo del máximo de 19 mil 256 registrado en 2022. Reconocerlo fortalece el análisis.

En Veracruz, esa discusión tiene rostro y territorio.

Durante la entrevista que sostuvo con este reportero la mañana de este lunes, la gobernadora Rocío Nahle García reconoció que todavía existen muchas cosas por hacer y atender en materia de salud. La admisión resulta relevante: quien reconoce pendientes asume una obligación que después puede exigírsele.

Su planteamiento fue que el sector ha recuperado atención gubernamental frente a carencias acumuladas durante años. Esa intención debe examinarse mediante acciones verificables.

El Gobierno estatal informó en mayo la incorporación de 516 especialistas al IMSS en Veracruz. Este dato sí corresponde a incorporación de personal y debe distinguirse del crecimiento nacional de las residencias. Es un avance concreto, cuya trascendencia dependerá de dónde se distribuyan los médicos y qué necesidades permitan resolver.

Asimismo, el reporte oficial del 7 de octubre señalaba que Nahle había supervisado 31 hospitales. Recorrer las unidades permite conocer problemas directamente; el valor de esas visitas deberá observarse en abasto, mantenimiento, equipos funcionales y atención. Cada recorrido necesita seguimiento y responsables.

A ello se suma el anuncio de mil 298 consultorios de atención primaria, cuya operación está prevista para enero de 2027. La cobertura anunciada representa una expectativa importante, pero todavía corresponde al terreno de los compromisos por cumplir.

En este escenario aparece la controversia sobre la contratación de médicos cubanos. Los cuestionamientos sobre costos merecen contratos transparentes, comparaciones documentadas y rendición de cuentas. Las dudas sobre preparación profesional deben resolverse mediante acreditaciones y evaluación del desempeño. La nacionalidad, por sí sola, no demuestra capacidad ni incompetencia.

Tampoco sería razonable que esa polémica absorbiera toda la discusión mientras permanecen necesidades de atención. La cooperación internacional puede contribuir a cubrir vacíos, siempre acompañada de formación nacional, condiciones laborales dignas y estímulos para trabajar en comunidades apartadas.

La universalidad exige mucho más que una puerta abierta. Requiere que detrás haya personal, medicamentos, estudios y capacidad para dar continuidad al tratamiento sin empobrecer a las familias.

Sheinbaum enfrenta el reto de convertir la formación médica en cobertura efectiva. Nahle debe lograr que la gestión y la supervisión se traduzcan en servicios que funcionen en todo Veracruz.

Hay razones para reconocer el esfuerzo. También las hay para exigir resultados. El paciente que espera una consulta no necesita elegir entre el aplauso y la descalificación: necesita que lo atiendan.

Al tiempo.

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“X” antes Twitter: @LuisBaqueiro_mx