Yamiri Rodríguez Madrid

El tiempo vuela y a las y los presidentes municipales veracruzanos les quedan sólo 4 meses para presentar sus primeros informes de gobierno lo que, para muchos, es un enorme reto.  La primera razón de la complejidad es que no todos tienen la experiencia en la elaboración de este tipo de documentos ni en la organización del evento público. Segundo, y más común, es la carencia de orden para llevar, desde el día uno, un registro puntual de las acciones para empezar a cernir lo que es de interés colectivo. El tercero, pero no menos importante, es que a un enorme número les puede caer el 20 de que no han hecho nada: no hay programas insignia, ni obras importantes ni ningún legado.

Al llegar al primer corte de caja también les puede caer un duro golpe de realidad, pues las personas comenzarán a contrastar qué porcentaje de avance llevan en el cumplimiento de las propuestas de campaña. Todo esto, tristemente, es resultado de la falta de estrategia, por lo que hay algunos que han intentado gobernar su municipio, por ocurrencia y no con mediciones, mucho menos con estrategia.

El primer informe es una oportunidad de oro para retribuirle a la ciudadanía su confianza; es también un chance de cacaraquear intensamente lo hecho en el primer año y no, no solamente en obra pública, sino en desarrollo social, en medio ambiente, arte; es decir, de cómo se está mejorando cada uno de los 212 municipios.

Pero por experiencia, no faltará el que un mes antes de la fecha ponga como locos a su equipo a armarle el informe, recurriendo hasta la inteligencia artificial para que se lo arme; el que quiera chamaquear a la gente de su municipio con logros que no están y hasta exija fotos y video de faenar cuando desde enero no se preocuparon por documentarlo.

Están a contratiempo las y los presidentes municipales para trabajar y evitar así simular cascarones de trabajo y resultados por y para la gente.

@YamiriRodriguez